Pastoral americana, de Philip Roth

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Primera edición de American Pastoral (1997)

La reciente partida de Philip Roth (1933-2018) ha acrecentado la excelente valoración de una obra que ya se encontraba cerrada, por voluntad del propio escritor, desde hace varios años antes de su muerte. En una decisión que sorprendió a muchos –pero que hubiera resultado apreciable en los casos de Carlos Fuentes o Vargas Llosa–, Roth anunció en 2012 su retiro con la certeza de haber publicado sus mejores entregas y haber agotado los asuntos personales y artísticos para trabajar en una nueva novela. Su obra se cerraba con la convicción de que el estado de la cultura norteamericana no generaba en él ninguna reacción artística que no hubiera ensayado antes.

La narrativa de Roth puede leerse como un continuo esfuerzo por escribir el proyecto que intentara, desde el realismo satírico, en The Great American Novel (1973), y que en el contexto del español se llamaría más bien “la gran novela estadounidense”. La aspiración de componer una historia en clave de realismo social que compendie un momento de la cultura nacional a partir de la vida de unos pocos individuos ha sido una aspiración nuclear en la obra de Roth, asiduo compositor de sátiras y farsas en las que el humor desmonta la pretensión unificadora de los discursos nacionalistas. Lejos de la representación de la que tanto se habla desde la crítica, pero también lejos de falsos dilemas de la escritura como el cuidado de la prosa, el estilo, el mensaje práctico, o la construcción del personaje, Roth plantea un buen número de sus novelas como espacios en los cuales cualquier punto de vista –incluso el del propio narrador– está sujeto al trabajo del azar.

Aunque esta observación parezca ajena a la obra de Roth, basta notar el accionar de los escritores ficticios para advertir la centralidad de personajes como Nathan Zuckerman en American Pastoral (1997) o el escritor ficticio Philip Roth en Patrimony, A True Story (1991). A diferencia de lo que ocurre en la ficción contemporánea en distintas lenguas, en que los narradores resultan la medida del mundo y el centro de las experiencias, gran parte de las novelas de Roth presentan escritores que se estrellan contra la realidad de formas risibles, estrambóticas o perturbadoras. Los narradores de Roth se ven a sí mismos fracasando ante las contingencias de las relaciones familiares, amicales y amorosas, para pronto abordar cómo lo subjetivo es histórico y lo personal político. Factores como la ascendencia judía, el sueño americano, la disparidad entre capacidades físicas y relatos de identidad, la imposibilidad de sustraer la experiencia de las determinaciones de clase y raza, así como los retos surgidos con el accionar de los demás generan lo que me parece el movimiento central de sus relatos: la presentación de una ironía en la que la voluntad individual se ve moderada o frustrada ante las fuerzas de la historia y la experiencia.

American Pastoral (1997) se presenta al lector como la historia de Seymour ‘Swede’ Levov contada por su ex compañero de secundaria, el escritor Nathan Zuckerman. La apariencia de relato de ascenso social de dos judío-norteamericanos –el escritor que consigue éxito de ventas y crítica, y el empresario exitoso– permite la recapitulación de los años de popularidad del deportista y relego del segundo a un anonimato que se romperá con su carrera literaria. Un encuentro casual entre ambos propicia la ampliación del detalle biográfico en que parece consistir la novela al abordar la popularidad de Levov y desmenuzar la imagen de éxito que parece definirlo. La presentación de su carrera deportiva, su matrimonio con una candidata a Miss Estados Unidos y su prosperidad económica como administrador del negocio paterno de guantes parecen la presentación de un relato de éxito en el que se manifiestan tanto la consumación del llamado “sueño americano” como la apariencia de que la novela se limita a mostrar un caso aislado de ascenso social a partir de los grupos de judíos instalados en New Jersey. Como tantos aspectos de caracterización de clase y raza que proliferan en la obra de Roth, es crucial en la novela el hecho de que los judíos componían, al menos hasta fines de la década de los cincuenta, y junto a irlandeses, italianos o polacos, un segmento de migración no deseada que comienza a integrarse al relato de la ciudadanía estadounidense después de la Segunda Guerra Mundial.

El reencuentro de Zuckerman con ‘Swede’ Levov permite pasar de esa encarnación de la felicidad norteamericana que parece ser el segundo matrimonio de Levov para recapitular las miserias del primero. Se abren así interrogantes sobre la identidad de Levov y su relación con su primera esposa, su hija Meredith, también llamada ‘Merry’, y con su hermano Jerry. La aparición de Zuckerman es importante en la novela porque permite desmenuzar y reconstruir las fantasías personales y generacionales sobre el ascenso social entre los hijos de migrantes judíos o migrantes de segunda generación. Los lectores pueden advertir pronto que Zuckerman asume equivocadamente que el deportista exitoso y la candidata de concurso de belleza son felices, pues sus impresiones son una lectura literal e inocente del esfuerzo de los nuevos ricos por asimilarse a los relatos prestigiosos. Con el avance de la novela, la costumbre del nuevo patrimonio y el borramiento del ascenso social se instalarán como una herida abierta en el propio núcleo familiar.

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Phillip Roth en 2002

El malestar que se genera en la hija y el hermano del protagonista es de carácter distinto, aunque surge de un mismo conflicto: la asimilación acrítica del sueño americano. En la tensión entre el trabajo de los relatos estabilizadores y el del azar, American Pastoral presenta las experiencias minoritarias y marginales de vida norteamericana como los espacios que demuestran el vigoroso poder de las fantasías socialmente normalizadas. Si bien la novela es una crítica a la imagen del triunfador social que Seymour Levov cultiva, Merry y Jerry permiten ilustrar los puntos ciegos del sueño americano. La tensión entre el protagonista y el hermano permite al lector identificar cómo el cliché del esfuerzo personal olvida cuán decisivas resultan las relaciones de poder cuando alguien hereda una fábrica de su padre. Lo mismo ocurre al revisar las condiciones sociales que hacen posible que el padre construya una fortuna con el trabajo propio, pero también con el de toda la mano de obra barata que se puede adquirir mediante la normalización laboral del racismo. Dicha tensión cobra autonomía con el paso de los años, cuando la empresa debe diversificar su producción y llevarla fuera de los Estados Unidos para mantener la rentabilidad. La obligación de abandonar el negocio de los guantes, que Seymour Levov entiende como una consecuencia ‘ideológica’ –en el sentido falaz de quien distingue como pensamiento ‘equivocado’ el opuesto al propio– de la revolución cultural y política de fines de la década de 1960 e inicios de 1970 tiene una explicación económica más sencilla que la de la supuesta conspiración contra los Estados Unidos –citando el título de la ucronía The Plot Against America (2004)–. Levov olvida que su bienestar material y ascenso social proceden de dos determinaciones históricas:  la venta de guantes al ejército en la Segunda Guerra Mundial, y la revaloración del guante de cuero en la moda en las décadas de 1960 y 70. Acostumbrado al privilegio, Levov normaliza el esplendor económico, olvidando su carácter cíclico y determinación al cambio cultural.

American Pastoral deja de ser, sin embargo, una mera condena del relato del ascenso social y su pretensión de erradicar la dimensión política de la vida privada. En relación a ello, considero que una de las mayores virtudes de esta novela pasa por cómo las interacciones entre personajes dramatizan la transformación de sus identidades, mostrando las inconsistencias que los definen en relación a sus rasgos más característicos. Ello se aprecia en el abordaje de las dificultades que experimenta el protagonista, a quien le cuesta notablemente comunicarse con cualquier otra persona, y a quien vemos experimentar las consecuencias de sus propias decisiones. En relación a ellas aparecen las de los otros dos personajes de mayor gravitación en el libro –a mi parecer–: Merry y Jerry. En el caso de la hija, el impacto duradero que suponen sus actividades terroristas para un padre con tamaña confianza en el sueño americano es abordado con numerosos matices. Son de mi agrado particular los pasajes en que ‘Swede’ y ‘Merry’ conversan tensamente, como intentando persuadirse el uno al otro de abandonar sus respectivas posiciones, así como las escenas que recrean la primera crisis matrimonial. Es importante notar cómo Roth compone un relato en el que los excesos y aciertos en las observaciones no son cualidad exclusiva de ninguno de los personajes. También ocurre, sin embargo, que la incapacidad de diálogo en ‘Swede’ es sustituida con clichés, revelando al lector cómo los relatos de normalidad están codificados –incluso desde la cortesía– por una voluntad de desaparecer todas las diferencias. Respondiendo al mandato social de las buenas maneras, Seymour Levov se explica los atentados terroristas de Merry por sus “convicciones” , y las confirma en el tartamudeo que define la manera de hablar de su hija. Por otra parte, la presencia de Jerry permite distinguir el carácter de ambos como personajes que comparten su inscripción en distintas variantes del relato emprendedor: aunque Jerry disiente del relato patrimonial familiar del hermano, ambos responden por igual al engañoso lugar común por el cual “cada uno se hace a sí mismo”, que genera la disruptividad y el malestar que definen a Merry. Roth compone una novela en la que el cambio cultural de los sesenta tardíos y setenta tempranos madura en una vida privada que se cae a pedazos, y en la que el malestar, lejos de ser una anomalía, ha sido engendrado como opción de vida, desde la internalización radical de unas virtudes comunitarias estadounidenses que para los Levov –inmigrantes judíos que buscaron borrar su marginalidad– eran, en un principio, ajenas. [José Miguel Herbozo]

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